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El pasado sábado 25 de abril en casa de nuestra Madre Santísima, la basílica de Guadalupe, se había dado cita a miles de jóvenes que manifestarían su compromiso a favor de la vida. Dada la contingencia recomendada por la Secretaría de Salud, el evento que originalmente duraría desde las 9:00 hasta las 19:30 hrs. Redujo su horario de 10:00 a las 13:00hrs. Y de miles de jóvenes que había sido convocados, acudieron unos cientos eso sí, todos con cubre bocas. El evento llamado Amor X-tremo X la vida, que originalmente era un llamado al compromiso por la vida, cambió su carisma para orar por la salud de México, dando inicio alrededor de las 10:30 hrs. En el atrio de la basílica con la exposición y adoración del Santísimo encabezada por Monseñor Pedro Agustín Rivera, rector de la Antigua Basílica de Guadalupe, seguido del rezo del Santísimo Rosario. Una grata sorpresa Casi al finalizar el rezo del mismo, nos honró con su presencia Monseñor Florencio Armando Colín Cruz, Obispo auxiliar de la Arquidiócesis, quien afectuosamente pronunció un discurso de parte de Monseñor Norberto Rivera, Obispo de esta ciudad, en el que envió saludos, para animar e invitar al pueblo de México a unirse en oración por las víctimas de la influenza y por fortalecer en Cristo, la lucha por defender la vida desde la concepción hasta la muerte natural.
Ante este llamado los jóvenes de los diferentes movimientos católicos como: Arcoiris, Qoholet, Anáhuac y Testimonios de amor y esperanza, delante de Jesús Eucaristía pronunciaron su consagración a Dios Padre, con el fin de perseverar en la lucha por la vida.
La más peligrosa enfermedad: El pecado
Alrededor de las 13:00 hrs. Se llevó a cabo la celebración Eucarística pronunciada por Monseñor Pedro Agustín Rivera rector de la antigua Basílica de Guadalupe, quien durante el sermón invitó a todos los presentes a ser precavidos con las enfermedades del cuerpo, pero sobre todo, a estar alertas y a evitar a toda costa las enfermedades del alma. Exhortó a los fieles a tener conversaciones edificantes, a estar alegres, a vivir una sexualidad plena fincada en el matrimonio y sobre todo a defender la vida. Asimismo se pronunció a favor de las recomendaciones sanitarias y abrió a los fieles la posibilidad de dar un saludo de paz con un gesto (sin darse la mano) y a tomar la Eucaristía en la mano para evitar el contagio.
Por su parte el RP. Miguel Enriquez concelebró misa y sugirió hacer una profunda reflexión sobre las casualidades y los acontecimientos que azotan a nuestro país desde la despenalización del delito aborto, a la fecha.
Terminando la celebración eucarística Mons. Pedro Agustín, se despidió y agradeció la presencia de los asistentes y se tomó fotos con organizadores y miembros de Unión de Voluntades.
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